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El significado de la palabra graffiti es impreciso y ha
sido utilizado académicamente para designar ciertas
manifestaciones de la vida cotidiana romana. Las inscripciones
encontradas en algunos muros pompeyanos datados en el
siglo II d.C., en la Domus Áurea de Nerón
(54-68 d.C.) y en la Villa de Adriano, entre los que se
cuentan los latrinalia, inscripciones realizadas en el
espacio de las letrinas, han sido calificados como graffiti
por arqueólogos e historiadores.
La acepción del término graffiti se debe
a los primeros investigadores que estuvieron en la escena,
cuando en las paredes de los barrios marginales y el
metro de Nueva York aparecieron inmensas pinturas hechas
con aerosol. Autores como Craig Castleman , Sarah Giller
, Jane Gadsby y Henry Chalfant [5]fueron testigos de
la aparición del fenómeno artístico
y lo registraron mediante trabajo de campo desde su
inicio (finales de la década de los sesenta)
hasta mediados de los noventa. En definitiva, ellos
fueron los precursores del serio estudio del graffiti.
Dicho término procede del italiano
graffiare, que significa garabatear [6], éste
es empleado generalmente para describir diferentes tipos
de escritura mural. El concepto se ha utilizado para
designar toda inscripción o rotulación
en la pared o en cualquier superficie, pero entre los
primeros trabajos que hacen una distinción están
los de Joan Gari , quien propone diferenciar el graffiti
textual (europeo) del graffiti americano. Por otra parte,
es el trabajo de Jesús de Diego el que da forma
al concepto del graffiti actual, al acuñarlo
desde su contexto histórico y analizar su desarrollo
como actividad, sin dejar nunca de contemplar los elementos
que lo constituyen, por ello, él propone en su
estudio el uso del concepto de Graffiti Hip Hop. |